Hay gente que arma su PC, la prende, y nunca más se preocupa por las temperaturas. Hasta que un día empieza a apagarse sola en medio de una partida de Apex y no entiende qué pasa. La buena noticia es que hay dos programas gratuitos que te dicen todo lo que necesitás saber, y configurarlos lleva menos tiempo que ver un capítulo de una serie.
HWMonitor: el básico que tiene que estar sí o sí
HWMonitor (de CPUID) es el programa que más rápido te da una foto del estado de toda la PC: temperaturas de CPU, GPU, VRM, motherboard, voltajes, velocidad de fans y consumo eléctrico estimado. Lo abrís y ya está, no tenés que configurar nada.
Lo bajás desde la web oficial (cpuid.com), instalás y listo. La versión gratis te alcanza para el 95% de los casos. La paga (HWMonitor Pro) suma logging, gráficos y monitoreo remoto, pero para uso casero no la necesitás.
Qué mirar acá:
- CPU Tdie / Package: temperatura del procesador. En idle, 35–50°C. Bajo carga gaming, 60–80°C es normal. Si pasa de 90°C seguido, hay un problema.
- GPU Temperature: 40–60°C en idle, 65–80°C jugando. Pasar 85°C de manera sostenida te tira la vida útil.
- Hot Spot (GPU): el punto más caliente del chip. Si está más de 20°C arriba de la temperatura general, tenés problema con la pasta térmica.
MSI Afterburner: el que vas a abrir más seguido
Afterburner sirve para dos cosas que a la larga te van a interesar: ver el rendimiento en tiempo real mientras jugás (con OSD encima del juego) y configurar la curva de fans o el overclock de la GPU. A pesar del nombre, funciona con placas NVIDIA y AMD por igual.
Para verlo en tiempo real arriba del juego, viene con RivaTuner Statistics Server (RTSS). Lo instalás juntos, abrís Afterburner, vas a la opción de configuración (engranaje), pestaña “Monitorización” y tildás lo que quieras ver. Yo dejo:
- Frecuencia y temperatura de CPU.
- Frecuencia, temperatura, uso y memoria de GPU.
- Framerate.
- Tiempo entre frames (frametime) — esto te muestra el stuttering antes que los FPS.
Para cada uno de esos, marcá la opción “Mostrar en pantalla”. Listo. Cuando entres a un juego, vas a ver los datos arriba a la izquierda.
Curva de fans: para que la GPU no suene como una turbina
Las placas vienen con curvas de fans muy conservadoras de fábrica: el ventilador prende fuerte de golpe y queda escandaloso. Con Afterburner podés hacer una curva personalizada para que suba más gradual.
En el icono de la pestaña de Fan Speed (o configuración → Fan), activá “Habilitar control automático del fan definido por el usuario” y ajustá los puntos. Una curva razonable arranca con el fan al 30% hasta los 50°C, sube al 50% en 65°C y llega al 80% recién a 80°C.
Aplicá los cambios y guardá el perfil. Después podés activar el botón de Windows en el Afterburner para que cargue automáticamente al iniciar.
Errores que ves seguido
Algunos detalles que conviene tener en cuenta:
El OSD se muestra distorsionado o se va de foco: pasa con juegos en pantalla completa exclusiva. Probá pasar el juego a “ventana sin bordes” o actualizar RivaTuner a la última versión.
HWMonitor te muestra valores raros (CPU a 250°C, voltajes negativos): lectura mal interpretada de algún sensor. Cerralo y abrilo de vuelta. Si sigue, mirá si tenés alguna actualización pendiente del programa.
Afterburner te tira “Hardware no soportado”: usá la última versión beta. Las placas nuevas a veces tardan unas semanas en estar soportadas en la versión estable.
Conclusión
Con HWMonitor abierto en segundo plano y Afterburner mostrando datos arriba del juego, sabés en cualquier momento qué está pasando dentro de la PC. Te toma 10 minutos configurarlo, no cuesta plata, y te puede salvar de un problema que de otra forma te enterás cuando ya es tarde.
¿Pensás que tu PC tiene problemas de temperatura más serios? Pasá por el servicio técnico de NET Gaming y te lo dejamos como nuevo.
También te puede interesar: Cómo optimizar Windows 11 para gaming · Cómo actualizar la BIOS sin riesgos




